Salud

Dismorfia de Snapchat: la delgada línea de distorsión entre la imagen real y una con filtro

Dismorfia de Snapchat: la delgada línea de distorsión entre la imagen real y una con filtro

El documental "El dilema de las redes sociales", que lanzó hace unos días Netflix, ha removido situaciones y escenarios que tocan la sensibilidad de millones de personas en el mundo.

Además de plasmar la dependencia que pueden llegar a desencadenar estas plataformas digitales, el documental expone la gravedad del poco control de su uso en niños y adolescentes.

Dirigido por Jeff Orlowski, el material muestra una realidad que pocos conocemos y que está directamente relacionado con la aparición de nuevas enfermedades a causa del uso de las redes sociales, como la Dismorfia de Snapchat, un trastorno relacionado con la distorsión entre la imagen real y la imagen generada por los filtros.

El trastorno puede afectar tanto a hambres como mujeres/ Foto referencial Pixabay

¿En qué consiste este trastorno?

El psicólogo de Vidaintegra, Eduardo Sánchez, sostiene que la Dismorfia de Snapchat es un tipo de trastorno dismórfico corporal (TDC) basado en el deseo de lucir como nos vemos en las selfies con los filtros característicos de esta aplicación.

"Esta condición forma parte de los trastornos obsesivos compulsivos o de ansiedad que ya conocemos. Se caracteriza por la 'necesidad' que sienten las personas de someterse a cirugías plásticas para que su rostro luzca como las fotos de sus selfies, las cuales tiene algún tipo de filtro. Un ejemplo de esto es el hombre conocido como Ken humano que, después de un tiempo, declaró ser transgénero", explicó.

El especialista comentó que "esta afección fue descrita por investigadores del departamento de dermatología de la Universidad de Boston y señalaron que lo mismo es una variante del trastorno dismórfico corporal en el que la persona manifiesta una preocupación excesiva por su aspecto o por su supuesto defecto físico".

El TDC puede provocar problemas de depresión/ Foto referencial Pixabay 

Sánchez destacó que, aunque las causas de esta condición no están claras por completo, "los expertos coinciden que en él influyen muchos factores, incluidos la genética y los problemas neurobiológicos, afectando en la mayoría de los casos a los adolescentes".

El psicólogo apuntó que el nivel de obsesión es tal, que muchas personas se someten a distintas cirugías plásticas para llegar a verse como su selfie con filtro, alterando la armonía de su rostro.

¿Qué es la TDC?

El trastorno dismórfico corporal es una condición de salud mental en la que el individuo no puede dejar de pensar en algún defecto en su apariencia, a tal punto de sentirse avergonzado, intimidado y ansioso.

Cuando se tiene un TDC, la persona se enfoca intensamente en su apariencia e imagen corporal durante muchas horas al día. De hecho, pueden pasar horas viéndose al espejo.

La Mayo Clinic precisa que las características más comunes con las que se obsesionan las personas con este trastornos son: la nariz, el cutis, las arrugas, el acné, el cabello, el tamaño de las mamas, el tamaño y el tono muscular, y los genitales.

El sitio especializado en medicina advierte que el TDC no mejora por sí solo. Si no se trata, puede empeorar con el tiempo y provocar ansiedad, facturas médicas extensas, depresión grave e incluso pensamientos y conductas suicidas.