Salud

"No hay dolor": Mujer recibió vacuna contra coronavirus y reveló su experiencia

¿Qué pasó?

"No hay dolor, no hay hinchazón, me siento en forma", dijo Rachelle Kalic, de 35 años, una de las personas que participó como voluntaria en los ensayos clínicos para probar la efectividad de la SCB-2019, vacuna candidata de Australia en la lucha contra el coronavirus.

De acuerdo a los medios locales, el medicamento está siendo probado por la compañía Linear, sin embargo su desarrollo estuvo a cargo de la empresa china Clover Biopharmaceuticals.

"Volver a la normalidad"

Después de escuchar acerca de un llamado de voluntarios para hacer unos de los primeros ensayos en humanos de una vacuna candidata contra el coronavirus en ese país, Rachelle Kalic, no dudo ni un momento en formar parte de estas pruebas que buscan hallar un antídoto que ayude por completo a combatir el SARS-CoV- 2.

"La razón por la que quería hacerlo es porque creo que desarrollar una vacuna es probablemente la única forma de que podamos volver a la normalidad", afirmó desde el Centro Médico Queen Elizabeth II en Perth, lugar donde se realizan las pruebas.

Kalic narró al medio que, antes que les colocaran las inyecciones a ella y al resto de los voluntarios, los especialistas se aseguraron que no tuviesen la Covid-19, así que se les practicó la prueba de PCR y fueron sometidos a varios análisis de sangre, consignó 7news.com.au/.

Posteriormente, y tras obtener los resultados de los exámenes, los voluntarios fueron inyectados, sin embargo desconocían si la droga que le suministraron efectivamente era la vacuna o por el contrario se trataba de placebo.

Rachelle Kalic que aunque estaba un "poco nerviosa", en su interior también sentía emoción y curiosidad por saber que iba a suceder.

"Tengo abuelos mayores"

Benjamin Bruce, de 20 años de edad, fue otro de los jóvenes que se ofreció como voluntario, no solo por su ganas de aportar y colaborar en esta lucha contra la pandemia sino también por la preocupación del impacto del coronavirus en los ancianos australianos.

"Yo también tengo abuelos mayores, y sé que son un factor de alto riesgo para la población. Así que me encantaría que hubiera una vacuna que pudiera protegerlos", afirmó Bruce, quien apuntó: "sin personas que se ofrezcan como voluntarios, nunca se podrían analizar adecuadamente los medicamentos en las personas".

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